Ingeneria del frio

Ingeneria del frio

Frío eficaz

Los contenedores isotérmicos se dedican al mantenimiento de la cadena del frío durante el transporte. La isotermia del contenedor protege tus productos contra el calentamiento ambiental. El aporte de una fuente de frío aumenta la duración de conservación en frío durante el transporte

El mismo contenedor isotérmico puede ser utilizado para el transporte en frío positivo (productos frescos) o para el transporte en frío negativo (productos congelados). La selección de la refrigeración es la que marca la diferencia.

OLIVO propone 2 soluciones de aporte de frío:

  • FRÍO EUTÉCTICO, , los acumuladores de frío o placas eutécticas: FRESCO, CONGELADO y CALIENTE (ambiental)
  • FRÍO CRIOGÉNICO, es decir la utilización de hielo seco: FRESCO y CONGELADO

 

Aporte de frigorías

Los productos almacenados a la buena temperatura son cargados en el contenedor isotérmico.

 

El aporte de frío en el contenedor tiene como objetivo compensar las entradas de calor de la caja isotérmica con el fin de mantener la temperatura interior constante durante toda la duración del transporte.

 

Con la buena dosis de frigorías, la temperatura de la carga se mantiene estable hasta la entrega, sin calentamiento ni enfriamiento.

Análisis térmico

La pérdida del contenedor isotérmico es conocida: es el valor del coeficiente K.

La cantidad de frío a ser aportado depende de dos datos: la duración de conservación requierida y el ambiente exterior durante el transporte.

 

Piensa en comunicarnos tus condiciones de transporte: calcularemos muy rápidamente la carga frigorífica a ser prevista. Podrás así avanzar en tu proyecto sin sorpresas con respecto a los medios técnicos y económicos a ser implementados

 

El análisis de las necesidades térmicas es un servicio totalmente gratuito que no supone obligación alguna de tu parte. Nuestros colaboradores están siempre a la orden para que puedas aprovechar la experiencia OLIVO.

Enfriamiento previo

Se aconseja que el contenedor isotérmico sea enfriado previamente antes de ser cargado con productos alimenticios, con el fin de evitar que estos últimos experimenten un calentamiento por contacto con las paredes calientes.

Lo ideal es almacenar el contenedor isotérmico en cámara fría, vacío y con la puerta abierta, durante 2 horas.

Si no tienes la posibilidad de almacenar las cajas isotérmicas en cámara fría, el aporte de frío previsto para el transporte puede ser aumentado con el fin de integrar la energía consumida para la puesta a la buena temperatura de las paredes interiores.

Según las condiciones, la energía necesaria para el enfriamiento previo interior representa aproximadamente la energía consumida durante 2 horas de transporte.

Control de la energía

El frío OLIVO consume muy poca energía, ya que las pérdidas durante el transporte son a la vez conocidas y limitadas.

La entrega en un camión frigorífico a varios clientes representa un alto consumo energético. Cada apertura de puerta crea un calentamiento del aire interior del vehículo, y su enfriamiento rápido consume una enorme cantidad de energía.

En un contenedor isotérmico OLIVO, los productos alimenticios y el frío son confinados en un espacio reducido. El equilibrio térmico se mantiene estable sin perturbaciones, hasta la apertura de la puerta para el vaciado final.

Ya no tires la energía por la ventana, organiza tu distribución de productos alimenticios con unos contenedores refrigerados totalmente silenciosos.

Una térmica ecológica

Las refrigeraciones propuestas por OLIVO funcionan según el fenómeno físico de la convección natural.

Sin ventilación, sin energía eléctrica dentro del contenedor, el frío se pone en movimiento por convección. Las ranuras interiores de las paredes optimizan la circulación del frío para una excelente homogeneidad de la temperatura interior.

Las refrigeraciones OLIVO utilizan el principio físico del cambio de estado de un cuerpo que libera sus frigorías cuando se derrite:

○ derretimiento de una solución eutéctica congelada

○ sublimación del hielo seco

 

Las soluciones eutécticas OLIVO son estables, no tóxicas y no se degradan con el tiempo.

 

El CO2 que constituye el hielo seco es un gas de 2ª utilización. Ha sido recuperado mediante captación de emisiones de CO2 generadas por procesos industriales, para ser purificado antes de ser empleado nuevamente para la fabricación de hielo seco. La utilización del hielo seco no añade más CO2 a la atmósfera.

Control de la temperatura

OLIVO aconseja verificar la temperatura de la carga durante el transporte, mediante registradores. No estás obligado a equipar todos tus cajones isotérmicos con registradores, ya que el control puede ser efectuado por sondeo.

La implementación de un control de la temperatura durante la recepción, con un termómetro tipo sonda de medición, es más delicado:

○  desde el momento en que el contenedor es abierto, el aire interior se recalienta muy rápidamente y puede tener una influencia negativa sobre la medición

○  los termómetros pueden tener unos tiempos de estabilización bastante largos, lo que puede igualmente alterar la medición

○   el control del interior con una sonda insertable es destructivo para el producto alimenticio y su realización es más bien delicada para los productos alimenticios congelados

Temperatura del aire

Un registrador mide la temperatura del aire en el interior del armario isotérmico frío. La temperatura del aire puede presentar una desviación de algunos grados con respecto a la temperatura real de la carga. Dicho fenómeno es normal:

 

○  al inicio del transporte, el aire interior está más frío que la carga, ya que el sistema de frío acaba de ser implementado y la convección ha arrancado

○  durante el transporte, la temperatura del aire y la temperatura de los productos se equilibran por convección

○ al final del transporte, el aire interior puede estar ligeramente más caliente que los productos alimenticios si el refrigerante se ha consumido

 

 

Debes integrar en tu control de la temperatura del aire una tolerancia de algunos grados. Dicha tolerancia debe ser definida en función de la sensibilidad de los productos alimenticios. Será muy estrecha para un producto sensible tal como la carne molida, y podrá ser más amplia para la carne en trozos.

Una verificación mediante experimentación te permitirá afinar el valor de la tolerancia.

Registra y compara las evoluciones respectivas de la temperatura del aire y de la temperatura del producto.

La temperatura dentro de un armario isotérmico se mantiene muy homogénea. Las desviaciones notadas entre puntos calientes o puntos fríos son inferiores a la tolerancia de 2°C aceptada para la heterogeneidad máxima de las temperaturas.

 

Tasa de llenado

No sirve de nada transportar un contenedor vacío: optimiza el costo del transporte asegurándote de llenar bien el contenedor con productos alimenticios.

Se recomienda una tasa de carga mínima de 80%.

 

 

La tasa de llenado del contenedor no tiene influencia directa sobre la cantidad de frigorías a ser aportadas. Sin embargo, dicha tasa participa en el buen resultado térmico.

La homogeneidad y la estabilidad de la temperatura interior son reforzadas en un contenedor refrigerado bien lleno.

Aperturas de puerta

La utilización implica que, una vez cargado, el contenedor isotérmico sea cerrado para ser abierto y vaciado en el lugar del destinatario.

Sin embargo, algunos recorridos son organizados con varios destinatarios cuyos productos son transportados en el mismo contenedor isotérmico. El contenedor es abierto varias veces durante el transporte con el fin de extraer el pedido de cada uno de los destinatarios.

OLIVO verificó si tal práctica era aceptable desde el punto de vista térmico y si las aperturas de puerta podían ser compensadas por la refrigeración.

Los paquetes deben estar bien identificados y el tiempo de apertura de la puerta del contenedor isotérmico debe ser el menor posible.

En el gráfico contiguo:

  • El transporte de los productos frescos dura 12 horas y comprende 12 aperturas de puerta para un ambiente exterior a +30°C.
  • La curva muestra que el aire interior del contenedor (en azul en el gráfico) se calienta muy rápidamente desde el momento de la apertura, pero el pico de calentamiento no pasa de 30 segundos.
  • Se observa que la curva de temperatura del interior del producto (en rojo en el gráfico) permanece plana durante las aperturas: no se nota un recalentamiento de los productos alimenticios.

Esta práctica debe ser empleada con moderación y después de haber verificado la repetitividad. Cada vez que los productos de un destinatario son extraídos, la carga en el interior del contenedor disminuye. Esta última presenta menos inercia térmica a lo largo de la distribución y, por el contrario, el volumen de aire interior, sensible al calentamiento durante la apertura, aumenta. Tal procedimiento debe ser analizado y la masa refrigerante debe poder compensar las entradas de aire caliente.