Distribución de alimentos

Respeto de la cadena de frío y lucha contra el derroche alimentario

25 March 2022 por Edina GÁLFI

Olivo1

Cifras asombrosas e indiscutibles.

A pesar de la agricultura y la ganadería intensivas popularizadas y sobre-optimizadas, 20% de la producción alimentaria mundial es desperdiciada, y esto a todos los niveles de la cadena de distribución.

Sin embargo, los Objetivos de desarrollo sustentable (ODD) de la ONU prevén, de aquí a 2030, una reducción drástica del derroche alimentario provocado por los hogares y comercios al detal.

No obstante, notamos que 475 millones de toneladas de alimentos podrían ser salvaguardados, cada año, tan solo respetando una cadena de frío continua, permitiendo así de alimentar a 950 millones de habitantes en el mundo.

Se plantea entonces la cuestión de las soluciones existentes que permiten asegurar, mediante la reducción de las pérdidas, la seguridad alimentaria en la mayor cantidad posible.

1.El consumo alimentario en el mundo

Aumentar la disponibilidad alimentaria mediante la reducción de las pérdidas: éste es un planteamiento que tiene sentido y que responsabiliza a todos los operadores y actores de la cadena de abastecimiento y de distribución alimentaria.

Según la FAO (Organización de la Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura), 14% de los alimentos producidos en el mundo se pierden aún antes de ser comercializados ante el público en general.

La cadena de abastecimiento desplegada y explotada hasta la fecha pone de relieve cuatro pilares principales que registran pérdidas, cada uno a su nivel: producción agrícola vegetal o animal, transformación y envasado, distribución y luego consumo.

Las verduras, los cereales, las raíces y las frutas son los alimentos más afectados por las pérdidas o el desperdicio. A la hora de un consumo alimentario globalizado y fuera de temporada, comprobamos la necesidad de transportar los productos en célula a temperatura dirigida para:

Debido a que el circuito de comercialización de los productos alimenticios se hace cada vez más complejo, a causa de la duración de transporte y almacenaje de los productos listos para el consumo, si reflexionamos bien es necesario tomar en cuenta el impacto de los diferentes factores externos: temperatura, higrometría, luminosidad y ventilación.

Cada tipología de alimento posee sus propiedades y sus propios criterios de conservación. Así, la lucha contra el derroche alimentario incluye la creación del balance y plan de acciones que permitan efectuar, con toda seguridad, el tránsito de cada producto alimenticio.

2.Cadena de frío y distribución alimentaria

En el marco del envío de frutas y verduras, la temperatura justa es un factor indispensable para la conservación de los productos. Para frenar el metabolismo y mantener la calidad de la mercancía transportada en su nivel nutritivo, gustativo y sanitario. Una cadena de frío interrumpida representa un reblandecimiento de los alimentos, un cambio de color y el desarrollo de moho. Por otra parte, una cadena de frío sobre-optimizada pudiera igualmente degradar ciertas calidades organolépticas, tales como la textura.

Así, cada tipología de alimentos transportados debe ser objeto de un estudio térmico específico, el cual integraría todas las etapas del trayecto logístico del producto: de la salida de la producción al plato del consumidor final. Cada etapa de tránsito representa un riesgo de pérdida térmica.

Enfoque – la reglamentación en Francia

El transporte de productos perecederos está sujeto en Francia, así como en otros 48 países en todo el mundo, a una reglamentación estricta llamada ATP (Certificado de Transporte de Productos perecederos). En ese sentido, es necesario transportar los productos alimenticios en recintos a temperatura dirigida según su temperatura de conservación preconizada: -20°C para los productos congelados, +2°C/+4°C para los productos frescos, +4°C/+8°C o +10°C/+15°C para ciertas frutas y verduras.

Este certificado es una obligación para todo circuito de distribución superior a 80 Km.

3.Soluciones para luchar contra el derroche alimentario precomercialización

Como se recordará, la ley Garot obliga, desde 2016, a todos los supermercados de más de 400 m2 a ceder el conjunto de los productos alimentarios no vendidos a las estructuras asociativas. Desde 2018, esta ley ha sido declinada al sector de la restauración colectiva y la industria agroalimentaria.

La optimización de la cadena logística y la necesidad de luchar contra el derroche alimentario impulsan entonces a la implementación y organización de una logística del frío eficaz y rentable. La dotación de soluciones híbridas que aportan flexibilidad y eficacia se convierte en la prioridad de los depósitos de gestión de flujos vivos: productores, mayoristas y cadenas comerciales de la gran distribución. Ya que no podemos olvidar que las pérdidas alimentarias representan un costo de 400 millardos de dólares al año.

Una de las soluciones más rentables y flexibles en la logística del frio sigue siendo el contenedor isotérmico. Gracias a este equipo, la mutualización del transporte de productos frescos, congelados y secos se hace posible y permite desarrollar el espectro de distribución alimentaria, minimizando al mismo tiempo las pérdidas debidas a una mala gestión de la cadena de frío.

Transportar de manera inteligente y con toda seguridad

Las soluciones logísticas de frío pasivo responden a un gran número de desafíos actuales: rentabilidad, productividad, seguridad y flexibilidad.

El contenedor isotérmico furgoneta con su solución de frío dedicada, adoptado por un gran número de operadores del sector de la distribución alimentaria, permite transportar todo tipo de volúmenes y productos y de conformidad con cualquier franja de temperatura (-20°C, +2/+4°C o ambiente).

Puedes descubrir aquí las diferentes gamas Olivo. Nuestro equipo comercial está a tu disposición para cualquier información.

Nuestras noticias en logística del frío

Ver el blog