Acumulador de frío profesional

Acumulador de frío profesional

Pack, bloque, gel, etcétera

Existen muchos acumuladores de frío disponibles en el mercado, así que, para un profesional, no siempre es fácil evaluar la oferta y elegir un acumulador de frío eficaz.

Las apelaciones para designar un acumulador de frío son múltiples. Los términos cartucho, placa, bloque, pack o gel pueden ser empleados. Estos términos son generalmente asociados a los calificativos frío, eutéctico o refrigerante.
OLIVO produce únicamente acumuladores de frío profesionales, y los designa bajo el término de placa eutéctica.

Acumulador de frío profesional

El uso del acumulador particular es simple: el acumulador de frío enfría los productos en el interior de una hielera durante algunas horas, con miras a un picnic. Este tipo de acumulador está generalmente lleno de agua.
Un acumulador de frío profesional contiene un líquido eutéctico y logra mucho más en términos de duración y de calidad de la temperatura. El acumulador frío para los profesionales se distingue por unas características más complejas.

La temperatura

La temperatura restituida por el acumulador será elegida en función de la temperatura buscada. Los productos de salud termo-sensibles, y los productos alimenticios frescos o congelados, tienen obviamente diferentes temperaturas de conservación.

La temperatura de un acumulador de frío es proporcionada por el punto de fusión de su líquido eutéctico. OLIVO propone así seis puntos de fusión que pueden restituir unas temperaturas positivas o negativas.

La elección de 7 temperaturas permite responder a condiciones climáticas específicas.
Para una temperatura buscada de +2°C, el acumulador no tendrá el mismo punto de fusión para una utilización bajo clima templado que bajo un clima cálido.

El punto de fusión es, por lo tanto, una característica importante del acumulador de frío profesional: influye directamente sobre la calidad de la temperatura.

El calor latente

Después de haber definido la temperatura (cualidad), se plantea la cuestión de la cantidad de frío aportada por el acumulador. El aporte de frigorías depende de las dimensiones del acumulador, es decir, de la masa de líquido eutéctico que éste contiene. El calor latente de un acumulador de frío se expresa en julios.
Según la duración deseada, uno o varios acumuladores de frío pueden ser necesarios.
El calor latente aportado influye directamente sobre la duración de conservación de la temperatura. Se trata, por lo tanto, de una información técnica importante para calificar un acumulador de frío profesional.

Mientras más frío esté, mejor es

Se podría imaginar la elección de un acumulador frío a -21°C para transportar alimentos frescos, pensando en “dopar” el sistema y aumentar la duración de conservación. Ésta es una práctica que corre el riesgo de degradar los productos por congelación y que no aportará necesariamente más duración.
Contáctanos, los consejeros OLIVO responden a tus preguntas y te guían en el análisis térmico de tus necesidades.

El escalón de restitución

Los acumuladores de frío no son todos iguales, a pesar de un punto de fusión y un calor latente similares. La calidad del escalón de restitución es, a menudo, lo que distingue al acumulador de frío profesional.
Durante su congelación, el acumulador de frío restituye lentamente sus frigorías a una temperatura estable, la cual es la temperatura del punto de fusión del líquido eutéctico. Se habla de escalón de restitución.
Si se mide la temperatura en el centro de un acumulador a -12°C en fase de descongelación, la curva de temperatura es plana y constante a una temperatura fija de -12°C.
Un escalón plano y constante mejora la calidad de la temperatura y la duración de conservación. La medición de esta característica es delicada, pero cualquier buen profesional deberá poder informarte.